martes, 3 de mayo de 2016

Apuntes de género en el "Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo (28 de abril)

        El "Informe sobre el estado de la Seguridad y Salud Laboral en España. 2014", elaborado por el "Instituto Nacional de Seguridad Social e Higiene en el Trabajo", establece que "En 2014 se reproducen los resultados obtenidos en años anteriores, ya que la incidencia de accidentes de trabajo fue el doble en los varones respecto a las mujeres. Esta relación empeora conforme aumenta la gravedad de los accidentes de trabajo, llegando a ser la mortalidad por accidente de trabajo 17 veces mayor en los valornes. No obstante, en determinadas actividades, tales como las actividades financieras y de seguros, la Educación, las Actividades sanitarias y veterinarias y servicios sociales, el índice de incidencia de las trabajadoras es superior al de los trabajadores".   Puedes consultar el documento completo en la página:  http://www.insht.es, del Ministerio de Empleo y Seguridad Social del Gobierno de España).
      Centrando la mirada en el archipiélago canario, te propongo echar un vistazo a los datos que aporta el Gobierno de Canarias a través del "Instituto Canario de Seguridad Laboral". Este organismo informa, acumulando datos desde enero de 2015 a diciembre de 2015, que las enfermedades profesionales notificadas en la Comunidad Autónoma de Canarias dan cifras superiores en los hombres en todos los sectores económicos salvo en el sector servicios donde los partes cerrados con baja significaron una cifra de 105 para las mujeres y de 43 para los hombres.
     Admito que me resulta complejo el análisis y presentación de datos de esta variable bajo la perspectiva de género. Para esbozar esta complejidad reproduzco, entre comillas y en cursiva, una parte del documento  "Salud y Seguridad en el Trabajo desde la perspectiva de género. Módulo para la formación de hombre y mujeres sindicalistas" (emitido por la Organización Internacional del Trabajo en el año 2011). Lo extractado dice lo siguiente:
"Más allá de los datos: la perspectiva de género. La presentación de los datos separados por sexo es un primer paso indispensable para el análisis de género: dónde y cómo trabajan las mujeres y los hombres y qué consecuencias diferenciales ttiene esto para su salud e integridad. Este tipo de información segregada nos muestra que unas y otros están representados en menor o mayor proporción por algún problema o patología derivada del trabajo, pero este modo de analizar los datos no informa cómo las situaciones socialmente construídas que viven unos y otras determinan resultados totalmente diferentes en sus consecuencias. Los informes y estudios en salud laboral, tradicionalmente no han incluído de igual manera a hombres y mujeres, habiéndose priorizado la comprensión y análisis de los riesgos laborales que se dan en los sectores masculinizados y que han tenido una respuesta más contundente de los trabajadores, los sindicatos y la propia sociedad. Desde hace unas décadas va en aumento el número de estudios que incorpora una proporción de mujeres, e incluso los que se centran de forma específica en ocupaciones o sectores donde las mujeres son mayoría, lo cual sin duda es necesario, pero si se hace un análisis profundo
de los planteamientos subyacentes, en estos estudios no se plantean por qué son precisamente las mujeres las que trabajan mayoritariamente como enfermeras, empleadas de hogar o cajeras de supermercado y por qué son los hombres los que trabajan como obreros de la construcción, camioneros o policías. La cuestión se aborda como si la división sexual fuera un dato neutro en sí mismo al considerar su impacto sobre la salud."

La imagen que propongo corresponde a la emitida para la campaña de sensibilización de la Organización Internacional del Trabajo que, en el presente 2016, pone el foco en el lema "Estrés en el Trabajo: un reto colectivo".